40. CP, Horror en el toilette Nº2!
>> 26 junio 2008
Finalmente, Cornotauro fue aceptado en el mundo cornopeludil, y nos mandó una nueva historia. Su propuesta de agregar una nueva opcion para tildar en la encuesta tuvo que ser descartada porque al haber recibido varios votos ya, no se me permite modificarla, pero tendré en cuenta su opinión para la proxima.
Bienvenido nuevamente Cornotauro. Acá está tu historia, me permití ilustrarla.
sorpresata!

Hola mis amables vientos velludos... me acerco a ustedes a través de estas letras, para hacerles llegar la historia de un hombre común y corriente. Que para ser más común, tenía cierta incapacidad detonadora o detonante, valga la redundancia.
Este señor, llamado digamos que José (eventualmente Pepe), era o es el padre de la amiga de una amiga mía. Por lo cual, estamos hablando de una persona de unos 65 años de edad aproximadamente.
El pobre Don José, sufría de un importunismo escatológico llamado incontinencia. Esto quiere decir: Si José decía "me cago", ya era tarde para todo.
Como era una persona muy sociable y querida, esto no le impedía salir eventualmente de su casa, previamente adquirido el carnet vitalicio de todos los baños de los lugares que visitara. Mucho menos le podía faltar el del bar de la esquina, al que asistía sistemáticamente todas las tardes para hacerse en reunión con sus amigos del barrio. Como hombre de tango y porteño que era, allí el iba a tomarse unas grapas, mientras hablaban de política, fútbol y alguna que otra pavada pertinente.
Fue así, que una tarde en dicho bar, Pepe descubrió a tiempo cierto cosquilleo intestinal. Sin pensarlo, se levanto abruptamente de la silla sacudiendo estrepitosamente, vasos y tazas de la mesa. Y salio corriendo para el baño en una mezcla de sensaciones que se confundía con el sudor frió que se escurría por su frente.
No estoy seguro, pero imagino que los dueños y mozos del lugar, si es que no le hubieran reservado la mesa mas cercana, habrían dejado libre el camino de su mesa hacia el baño (demás esta decir que Don Pepe se sentaba siempre en la misma mesa), haciendo un pasillo con las mesas, en el afán de evitar tan terrible episodio. Sin embargo, en su desesperación, en medio de su corrida destartalada y vergonzosa, José se apuraba al grito de "CORRETE BOLUDO QUE ME CAGO". Mientras, ya se iba desabrochando el cinturón. Luego de una entrada no menos triunfal (recordemos que los baños de estos sitios no tienen picaporte en sus puertas), antes de que la puerta vaivén dejara de sacudirse, en menos de una fracción de segundo (y esto ya es mucho decir) y en un solo movimiento... José pateo la puerta y se bajo el pantalón al mismo tiempo que en un giro se sentaba. Justo ahí, cuando el malestar se volvía dulce y ya soltaba el suspiro final de la heroica acción realizada... La satisfacción de la tarea cumplida, se ve frustrada al descubrir lleno de asombro, temor, vergüenza y cierta incredibilidad... Que, el inodoro no tenia tabla? Y yo donde me senté?
Corno peludo? Ma´ que corno peludo, ma´que?!!! Piernas peludas!!! Barro peludo!!! Justo en este me metí? Si señores!!! Justo en ese, habiendo para elegir, justo en ese que estaba ocupado!!! El baño que José eligió, ya había sido elegido por otro usuario menos rápido y ágil, que por falta de decisión o estreñimiento, tuvo que sufrir tal importunio a instancias de Don Pepe. Que siendo él tan buena persona y tan querible sin ninguna metáfora ni romanticismo... LO HABIA CAGADO...!!! SI! SI! SI! En el sentido mas literal de estas crudas palabras...LO CAGO...!!! Así, a duras penas, como si fuera posible una reinvidacacion después de tan infame escena, José se levanto sin limpiarse (en este caso por respeto), sosteniendo sus vestidos por el cinturón, caminando de costado y con el pantalón todavía a medias astas... Gemía entre susurros: "-Perdón..."
Y que te va a perdonar?!!! En su vida te va a perdonar!!! De eso podes estar seguro, que a esto no hay amnesia que lo borre...
Debo confesar, que en realidad nunca supe el nombre siquiera de la hija de dicho señor. Porque como ya se sabe, del ridículo nunca se vuelve. Por eso yo siempre la hago completa. A ver si me paso de mambo y sigo de largo para el otro lado, y...quien te dice... por ahí nadie se entera.
Así que ya saben. Todas las precauciones son pocas. Si ustedes no andan cagando gente por ahí, corren el riesgo de equivocarse. Y si andan confiados, puede aparecer un boludo cualquiera como Pepe, que sin vocación ni necesidad, los puede poner al día.
Espero que les sea de utilidad.
Un gran saludo y hasta la próxima.
Cornotauro Read more...









